「Las camas son cómodas. No hay aire acondicionado, porque normalmente no hace calor por las noches. Pero con esta ola de calor nos facilitaron un ventilador. Los dueños muy amables y atentos. Puedes desayunar en el alojamiento, previo aviso. Hay un bar en el pueblo para desayunar y comer, pero no para cenar. Para cenar debes ir a Mendoza, un pueblo cercano. O puedes llevar comida y tomarla en el comedor.」