"Hotel adecuado si planeas usarlo para tomar una ducha, domir, comer algo y seguir con tus rutas del dia. El personal del hotel es lo que realmente le da un gran valor: son bastantes amigables y serviciales.
Las habitaciones son limpias pero no son de lujo, repito: dormir y pasar la noche. Algo importante es que al estar en el malecón durante los fines de semana vas a escuchar la música de quienes están fuera (dan tapones para los oidos si gustas, igual a las 12 de la noche la policía finaliza esto).
El menú de desayuno y cena es local y aceptable. Si vas a durar demasiados dias puede que quieras variarlo comiendo fuera, la comida estaba bien de sabor.
El parqueo del hotel está detrás, un detalle es que debes tocar el timbre para que te abran la puerta (el personal puede moverse y me tocó llamar para que viniera personal a abrir ya que es por dentro. De noche puede sentirse solitario al estar detrás hasta que abren, no peligroso). Durante el dia abrí yo mismo ya que sabía que no estaba cerrada por dentro.
Después de cierta hora en la noche, 11:00 PM la puerta delantera estaba cerrada y no vi al personal de recepción para abrirte en caso de que estuvieras afuera (quizas estaban haciendo algo en ese momento, yo estaba dentro ya).
La piscina el dia que llegamos era jueves y no estaba limpia, pedimos que la limpiaran para usarla pero no lo hicieron hasta el viernes en la noche. Honestamente los huéspedes no suelen usarla. Yo volvería porque para el uso que le doy estuvo bien"